Verde. Unos gorriones volaron bajo y aterrizaron cerca de las piernas del cartero en donde éste había desmenuzado y tirado los trozos del pan que tenía destinado para colación. Amarillo. El viento otoñal desordenaba con total libertad las hojas caídas que ya no iban a ser apiladas para su incineración. Rojo. Una página de diario, arrastrada por el viento, llegó a sus pies como si la misma naturaleza quisiera explicar al hombre la razón de todo lo que había pasado. Verde. Y en un pequeño artículo, la halló.