Autor: Ognardo Dessler
Categoría: Reflexión
Don Pedro pasea por las calles de Concepción, está viejo y cansado, pero satisfecho. Tantos años de dificultades y estrecheces han valido la pena, sus campos germinan vigorosos y la guerra de los primeros 25 años empieza a ser un lejano recuerdo. La gente lo saluda con respeto y admiración, lo ven como a un padre, comprensivo y severo a la vez.